COMPOSICIÓN DE CAJAS Y CAJONERAS PARA EL OFFICE DE MI TALLER


¡¡Hola amores!!

Hoy os traigo un ANTES y DESPUÉS que sé yo que os gustan mucho los post de este tipo... y preparaos porque llega una temporada a mi blog, que va a estar repleta de post de este tipo, ya que me he lanzado a la aventura de alquilar un local muy viejo y reformarlo poco a poco. El local lo voy a utilizar como taller para poder llevar a cabo mis DIY y restauraciones, al mismo tiempo será un estudio de grabación de mis proyectos handmade que subiré a mi canal de YouTube y un espacio donde impartir pequeños talleres para grupos de amantes del DIY.

Este era el secreto en lo que llevo trabajando desde hace unos meses y en el que estoy totalmente enfrascada, pero ya habrá tiempo de daros más detalles sobre esto, os prometo un post completo hablando de este proyecto. muy pronto, porque además, hasta llegar a este punto en el que estoy, tengo como para escribir el libro gordo de Petete, imaginar lo mucho que hay para contaros.

Un taller que se precie, donde se van a impartir clases y donde además, habrá muchos días en los que me quede a comer para poder aprovechar mejor las horas, es más que necesario disponer de un pequeño office, donde poder desayunar, comer o tomarte un café a media tarde. Un rinconcito donde evadirte de las clases y del trabajo. Yo tuve muy claro cuando alquilé el local, que este pequeño rincón iba a estar destinado a eso, por su tamaño y ubicación. Anteriormente tenía hecho un altillo de madera, un lugar para almacenar... Confieso que al principio dudé en si dejarlo o sacarlo, porque teniendo en cuenta que no es un local muy grande, pensé que me vendría bien para guardar muebles. Finalmente, opté por deshacerme de él, porque oscurecía y empequeñecía mucho el rincón, preferí dejar visible la pared, más despejada.

Estuve mucho tiempo pensando en como decoraría mi office y tenía claro que haría una composición con distintos módulos de madera... Y casualidades de la vida se cruzó en mi camino  Astigarraga Kit Line,  una empresa Guipuzcoana dedicada a la producción sostenible de madera de pino. A partir de troncos seleccionados en su momento óptimo de crecimiento, los transforman en sus serrerías, hasta obtener tablas lisas, listas para mecanizar. Mobiliario, listo para montar, de magnífica calidad. Cuentan con el certificado PEFC de gestión sostenible de los bosques.  

Uno de los objetivos de esta empresa, es ofrecer al mercado productos naturales, resistentes y decorativos. Sus productos tienen un diseño de lineas sencillas, muy actuales, pueden adquirirse a precios muy asequibles (puedes comprar sus productos en grandes superficies, o en centros de bricolaje como Leroy Merlin). Son productos muy versátiles y que puedes ubicar en diferentes estancias de la casa, son preciosos tal cual, en madera natural, pero también es una buena opción para tener una decoración personalizada, ya que puedes pintarlos, forrarlos de papel y en definitiva, darles tu toque personal, que es lo que hice yo.

Elegí tres modelos diferentes: Caja de madera apilablecajonera cinco cajones y módulo cubo de una puerta, pero tienen otros muchos modelos, tanto de cajas, cajoneras, tableros, caballetes, zapateros y hasta muebles auxiliares... 

Así recibí mis módulos, en madera de pino natural, sin barnizar, preciosa ya tal cual, pero quería darle un toque de color a ese rincón, así que decidí pintarlos. 

Ahora que ya estamos cerquita de la primavera, he estado echando un vistazo a sus muebles de jardín y me enamorado de varias cosas, una de ellas su mesa picnic, que os muestro en este vídeo de la marca...

¿Chulísima verdad?

  Utilicé pintura chalk paint en diferentes colores, usé tonos azules, verdes, grises y blancos, que son los colores que decoran mi taller.

Di dos capas de cada color, lijé suavemente entre cada una de ellas, para que el acabado fuera perfecto...

Lo bueno de la pintura chalk paint es que seca enseguida y además, como los módulos vienen en pino natural, sin barniz, ni cera... se pinta muy fácilmente y muy rápido.
  
   

Finalmente, protegí los módulos con cera incolora y antes de colgarlos en la pared, dibujé la composición en un papel, para hacerme mejor a la idea y no llevarme disgustos una vez colgados.

Y... Tachán!! Así quedó el pequeño office de mi taller, con un toque retro, 


Como veréis, hasta llegar a este punto, el local ha sufrido diversas transformaciones. La verdad es que cuando lo alquilé, estaba en un estado lamentable, creo que pocos se hubieran atrevido a alquilarlo así, pero precisamente eso,  que necesitara tantos arreglos y poder ponerlo a mi gusto, fue lo que me conquistó... 

He puesto suelo nuevo, rodapié, arreglé y pinté las paredes, puse friso de madera natural, nueva instalación eléctrica, techo nuevo... Os iré enseñando todo el proceso de transformación en las próximas semanas.



Ahora mismo estoy ultimando detalles de decoración, que es la parte más vistosa y agradecida, por eso estoy encantada de poder ir terminando rincones. Tengo que admitir que aunque me lo había imaginado, visto ya terminado me gustó aún más. La combinación de colores me parece muy fresca y se ve un espacio limpio, que invita a quedarse ¿No creéis?


La composición de módulos quedó muy divertida y también muy práctica. Ya tengo guardadas tazas en el módulo cubo, sobres de azúcar, de café, de té... en las cajoneras y de momento, he puesto estos objetos decorativos en las cajas, que como veis utilicé como estantes, todo muy en la linea del rincón, muy retro, pero ya me conocéis y no descarto hacer algún cambio de decoración, más adelante...





¿Os acordáis de esta silla que transformé hace poco? (Cambio radical a una silla de formica años 50) Al fin tiene su lugar, fue lo primero que transformé pensando en el taller y en base a esto, se ha seguido la línea de colores y estilo decorativo de todo el espacio... Es increíble como una sola pieza puede inspirate o guiarte a la hora de decorar un espacio.







  
Podéis seguir a Astigarraga Kit Line, en Facebook e Instagram, y así estar al tanto de todas sus novedades.

¿Os ha gustado mi office?
¿Os gusta la posibilidad de decorar y organizar con módulos de madera?

*Colaboración con  


TRANSFORMACIÓN MESILLA AÑOS 50


¡¡Hola amores!!

No sabéis lo contenta que estoy de poder retomar el ritmo habitual de publicaciones del blog. Tengo un atraso de post sin publicar desde el verano pasado, por lo que estoy intentando editar tres post semanales para que puedan ver la luz, ya que tengo muchas cosas que contaros en las próximas semanas.

La transformación que os traigo hoy es una de las últimas que he hecho en el taller de restauración al que voy semanalmente (Restáuralo) y tengo que admitir que a pesar de que no es un mueble de gran tamaño, me ha dado mucho trabajo su restauración, ya que no me he limitado solo a pintarlo o ponerle papel, veréis a continuación las diferentes técnicas que utilizado para remodelarlo, así como nuevos elementos decorativos que he usado para darle una imagen más fresca (decapado, tratamiento anti carcoma, barnizado con goma laca aplicado a muñequilla, pintura chalk paint y decapé en húmedo, encerado, reconstrucción partes rotas, empapelado de cajón e interior de la puerta, nuevos tiradores).

La historia de la mesilla es muy divertida. La encontré en la calle, al lado de un contenedor en una de mis últimas visitas a La Coruña. Yo estaba en casa de mi tía y divisé a lo lejos muebles tirados al lado de un contenedor. Desde la ventana no apreciaba bien lo que era y como no tenía prismáticos, cogí la cámara de fotos aumentando el zoom todo lo que daba de si la cámara y aunque un poco borrosa, pude apreciar la forma de las patas de la mesilla... los ojos me hacían chiribitas, esas patas bambi son características de los muebles de los años 50, por lo que sabía que era una pieza que me iba a gustar. Bajé rápidamente a por ella sin pensármelo dos veces y cuando llegué ¡¡Horror!! Ya estaban dos chicos llevándose todo lo que habían tirado (si, había más cosas, algunas eran interesantes, las otras no valían para nada)... Por un momento di por perdida la mesilla, también me dio rabia no llegar antes, porque como os comentaba, había alguna cosa más que era bonita e interesante, pero yo en ese momento me conformaba con la mesilla. 

Decidí hablar con los chicos y contarles que había visto la mesilla desde la ventana y que había bajado a por ella, pero que se me habían adelantado (todo esto con una sonrisa de oreja a oreja, claro... actitud!!) les conté que me encantaba rescatar muebles de la calle y pintarlos y que tenía un blog donde enseñaba las cosas que hacía. Saqué el móvil y se lo enseñé y sorprendentemente les gustó mucho y me entendieron. Tras darles un poco la brasa, negociar... me quedé con la mesilla y más contenta que unas castañuelas!! (Por cierto, me di cuenta que tengo buenas dotes de negocianta jejeje).

Lo que no sabía yo es que además de costarme un poco hacerme con ella, también me iba a costar un triunfo restaurarla... Lo bueno es que a mi me encantan los retos porque con ellos aprendo muchísimo y la satisfacción cuando lo terminas, es enorme.

Os muestro fotos de la mesilla en su estado original, como veréis estaba en muy mal estado.

Estaba tremendamente sucia, llena de arañazos, con marcas de posos, con el barniz quemado, unos tiradores horribles, carcoma... y un pestazo a humedad que tiraba para atrás).

Ahora os detallo paso por paso todo lo que hice:

1.- Limpieza.

Limpie todo el mueble, tanto por dentro como por fuera, con una mezcla de agua con amoniaco perfumado.

2.- Preparación del mueble (tratamiento anti carcoma)

Antes de hacerle nada al mueble, si vemos señales de que hay carcoma, tenemos que aplicar un producto específico por si hay alguna viva. Yo utilicé Xilamón, aplicado con una jeringuilla.

Agujero por agujero introduje el producto con la jeringuilla y posteriormente envolví el mueble con film transparente, durante una semana.
Transcurrido ese tiempo, la desenvolví y comprobé que el producto había actuado correctamente y como fue así y no encontré más carcoma, me dispuse a seguir los siguientes pasos.

3.- Decapar

Para retirar el barniz, utilicé decapante en gel.

Lo apliqué solo en los travesaños y   patas y en la parte del sobre de la mesilla, porque eran las partes de madera de buena calidad, el resto era chapa de nogal, por lo que me interesaba más pintarla.
Apliqué el decapante en gel con una brocha de pelo sintético.


Y retiré el producto con el barniz con una lana de acero.


4.- Reparar desperfectos 

La mesilla estaba literalmente echa polvo... Hubo que hacerle un poco de todo.
En la foto podréis ver que la chapa estaba despegada, por lo que tuve que encolarla.
(Posteriormente le puse un gato y estuvo así una semana, hasta que quedó bien encolada).

También había partes rotas bastante importantes, por lo que me tuve que armar de paciencia y reparar una por una...

Para rellenar esos huecos rotos, utilicé cera con color (la hay de diferentes colores, para que se ajuste mejor al de tu mueble). La cera la derretimos con un mechero para poder moldearla y alisarla bien.

La aplicamos con unos palillos y procuramos que nos quede lo más lisa posible.

Cuando haya secado retiramos el exceso de cera que nos haya quedado, con un estropajo verde, hasta que quede bien liso.


5.- Unificar color

Como en algunos casos es muy difícil conseguir el mismo tono del mueble, lo que haremos será unificar esas zonas que hemos rellenado, aplicándole acuarela. Yo tuve que mezclar varios colores hasta conseguir el bueno.


6.- Pintar con chalk paint

Luego apliqué pintura chalk paint en dos colores muy intensos.
Os he hablado mucho de los beneficios de pintar con chal paint, por si no lo sabéis es una pintura de tiza que cubre perfectamente cualquier superficie sin estar previamente preparada (no hace falta lijar, ni decapar si vas a pintar con chalk paint).




7.- Lijar los bordes de puertas y cajón.

 
Utilicé lija verde para lijar los bordes de la puerta y del cajón, para que me cerrara bien después.


8.- Decapé en húmedo

Hice un decapé en húmedo para darle un toque envejecido, para ellos utilicé lija para agua.
La introduje en agua y escurrí.


Y froté para que saliera la capa de pintura de abajo.


Es importante que tengáis siempre un trapo limpio a mano para secar inmediatamente los restos de agua. Es importante hacerlo para que nos quede bien y no mezclemos los colores, recordar que es pintura al agua.


9.- Encerado


Utilicé cera incolora para muebles, que apliqué con un trapo.


La impregné bien por toda la superficie que había pintado y realizado el decapé.


Y retiré el exceso y saqué brillo con otro trapo limpio.


9.- Barnizado con goma laca aplicado a muñeqilla


La goma laca se obtiene de un insecto rojo (Gusano de la laca) originario del Sudeste asiático.

Este insecto segrega una resina en dos variedades la naranja y la blanca, ambas en escamas y se pueden diluir con alcohol. Entre sus propiedades está que es de secado rápido, tiene una larga duración y protege. El motivo por el que el secado es tan rápido, es porque el alcohol se evapora con mucha facilidad, y esto nos permite pintar sobre ella al momento.

Materiales:

- 100 gr. de goma laca en escamas.
- 1/2 l. de alcohol etílico
- 1 Frasco de vidrio con tapa hermética.

Preparación de la goma laca:

- En el frasco de vidrio, echaremos primero el alcohol de 96 grados.
- Agregamos las escamas de goma laca y cerraremos el envase.
- Agitaremos bien la mezcla.
- Dejamos reposar la mezcla durante 2 días, agitando enérgicamente durante varias veces al día. los que permanezca en reposo la mezcla, para ayudar a una más rápida disolución

 Primero aplicamos la mezcla por la madera, con una brocha de pelo de pony.
Y después procedemos a barnizar a muñequilla.
(Prepararé un post con vídeo tutorial para que si conocéis la técnica, podáis aprenderla).
Es una técnica laboriosa, pero muy agradecida y los resultados son espectaculares.

10.- Empapelado cajón e interior de la puerta.
Para empapelar, tomamos las medidas (en este  caso de cajón e interior de la puerta)

Recortamos el papel a la medida deseada.

Aplicamos cola blanca al mueble.

Presentamos el papel encima de la superficie a empapelar, lo centramos...

Y del centro a ambos lados, vamos estirando el papel con un trapo, para que no queden burbujas.

 Una vez haya secado, damos una mano de barniz incoloro ultra mate, para proteger el papel.


 Colocamos unos nuevos tiradores y ya está lista para su nuevo hogar.


Aquí podéis verla ya colocada en su nuevo sitio.
En la primera foto podréis apreciar lo bien que queda el barniz a goma laca, con un brillo muy natural.

Espero que os haya gustado el cambio, ha rejuvenecido por lo menos 40 años!!