bambú

MI DORMITORIO

14:49:00,4 Comments


Unas amigas que siempre me dan buenos consejos para el blog, me han dicho que os cuente la historia de mi dormitorio y de paso os lo enseñe.
La verdad es que es la estancia de la casa de la que más orgullosa me siento, es la única que no ha sufrido cambios, también es verdad que poco cambio puedo hacer en ella, ya que, está todo calculado y estudiado al milímetro jeje
La historia del dormitorio es bastante curiosa, yo soy de La Coruña pero mi pareja es de Madrid, nos enamoramos y mantuvimos una relación a distancia durante un tiempo, luego hubo que decidir cual de los dos daba "el paso" de ir a vivir a la ciudad del otro y al final, mutuamente decidimos que me vendría yo a Madrid.
Cuando ya nos entregaron el pisito, lo primero que quisimos comprar fue el dormitorio, ya que, el resto de la casa, salvo la cocina, lo teníamos ya, puesto que yo vivía independiente desde hace tiempo y ya tenía muebles. Queríamos un dormitorio especial, no nos gustan los convencionalismos en decoración y aunque cada vez soy más clásica, queríamos algo exótico y original.
Un buen día fui con mi tia a una tienda de La Coruña donde tienen muebles exóticos y no ví nada que me gustara, la dependienta, amabilísima me enseñó un montón de catálogos y hubo varios que me gustaron, entre ellos, este.
Días más tarde, mi chico vino a visitarme, teníamos que ultimar los detalles de la mudanza (por cierto, sólo de recordarla me entran los siete males), así que le comenté el tema de los dormitorios que me habían gustado, fuimos enseguida a verlos y fue visto y no visto, él se enamoró de esta cama futón, yo tenía alguna duda por las grandes dimensiones que tiene, pero a decir verdad, me gustaba tanto, que ni lo pensé. Ese mismo día compramos el dormitorio, claro que, sólo pudimos comprar tres piezas, la cama, una mesita y un espejo de pie, la habitación no es demasiado grande y encima tiene una columna en la parte de la pared del cabecero, junto a la ventana, con lo cual, otra mesita no podíamos colocar, tampoco las había más pequeñas, así que dijimos "ya veremos que hacer".
A los dos meses nos trajeron el dormitorio a Madrid, la verdad es que se portaron estupendamente, porque ni nos cobraron un suplemento por eso, ni nada de nada... claro, cuando lo montaron yo no estaba, en ese momento estaba en La Coruña, ultimando cosas para mi traslado definitivo a Madrid... a la semana me vine y cuando ví todo montado (sin colchón, textiles, ni nada...) me eché a llorar, lo veía horrible, armatoste, ¡¡quería hasta cambiarlo!! mi chico me miraba extrañado y el pobre no sabía que hacer para consolarme, el caso es que yo, por más que lo miraba no lo encontraba bonito...
Poco a poco fuimos comprando cositas, una lámpara de pie a modo de mesita, ya que como os dije, no entraba otra, la otra lámpara de sobremesa que ni echa a propósito, luego ya nos pusimos manos a la obra mi suegra y yo con los textiles, ella me lo hizo todo, además de ahorrarnos un dineral, en una tienda no me los hubieran hecho mejor, lo que hicimos fue jugar con la tela, era reversible, así que la colcha la hizo con el fondo en crudo y los estores con el fondo en marrón, los cojines otro tanto de lo mismo, además escogimos dos en forma de rulo para seguir la forma del cabecero y el resto de los muebles, que son troncos grandotes de bambú. Como véis, debajo de los estores colocamos visillos blancos, me pareció muy original... luego todo vino rodado, compramos unas alfombras de pelo negro, un cojín negro para poner en el centro del conjunto de cojines y ya para rematar, pintamos la pared central del dormitorio en dos colores, marrón chocolate y beige y en el centro colocamos un gran vinilo decorativo en negro, en forma de espiral, nos encantó porque el motivo se semeja bastante al del estampado de los textiles.
Para terminar recordé que tenía guardado un maniquí de forja, de mi anterior dormitorio de soltera, decidí recuperarlo y ponerlo en la habitación a juego con la lámpara de techo que es también de forja en negro.
Una vez terminado todo no podía dejar de mirar nuestra habitación, la encontraba tan bonita y original que no podía creerme que por un momento la hubiera odiado tanto, ya ni veía la cama aparatosa ni nada parecido. Por eso son tan importantes los complementos y sobre todo los textiles en una estancia, si hubiera escogido textiles de colores chillones hubiera seguido viéndola pequeña, de esta manera, al escoger tonos neutros y un estampado atemporal, más bien tirando a clásico, siempre la veo bien y además, más luminosa, porque está dentro de un patio interior y es algo muy importante, conseguir más luz de la que hay.

Espero que no os haya aburrido la historia, esto es un ejemplo de las vueltas que pueden dar las cosas.

El dormitorio lo compré en Christian de Jaba, tiene página web por si queréis verla http://www.christiandejaba.com/, aunque yo os recomiendo ir a la tienda y que os enseñen catálogos, como hice yo.
El vinilo lo compré en http://www.miraentuinterior.com/, tienen gran variedad y además son de muy buena calidad.


















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4 comentarios:

  1. Me ha encantado tu dormitorio y la historia, es precioso, no me importaría ponerlo en el mio.
    Besitos

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  2. me gusta tú dormitorio..pero me gusta más tú cocina..sobre todo las vaquitas...

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  3. MARTA, gracias!! si lo vieras en directo seguro que te gustaba más, las fotos nole hacen justicia...

    ANÓNIMO me conoces bien... a ver si subo unas fotos de mi cocina que tengo alguna pequeña novedad (vaqueril, claro) jaja
    Quien eres?
    Gracias.

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  4. Me gusta mucho, sobretodo la pared del vinilo. Y esos muebles tan exxóticos!!! Seguro que os estirais en la cama y os da la sensación de estar en un bungalow de las Maldivas!!! Jajaja!

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