las historias de mi abuelo

LAS HISTORIAS DE MI ABUELO

14:04:00,32 Comments

Hoy doy vida a una nueva sección del blog "Las historias de mi abuelo", en donde os voy a contar las anécdotas más divertidas de mi abuelo materno, con el que me crié, a modo de recopilatorio, para que nunca se me olviden.

Mi abuelo se llamaba Antonio, era portugués, nació en Viana do Castelo, un lugar precioso, aunque vivió en muchos sitios y la mayor parte de su vida  la pasó en La Coruña, donde se estableció.  No era una persona que pasaba desapercibida, tenía una personalidad muy marcada, era raro, pintoresco (como decía él), nos ponía motes a todos (familia y no familia), era místico, excéntrico... todo un personaje. Era autodidacta en todo y siempre he pensado que ese punto de locura que tenía, esa excentricidad, esas rarezas... todo eso eran cosas producidas por su gran inteligencia.
Aquí están mi abuelo y mi tio José, delante del templo del Sagrado Corazón en Santa Lucía-Viana do Castelo, donde nació.

Le encantaba la caza, la mecánica, los relojes, las radios antiguas, los perros, tocar la acordeón y las patatas!!!
En Salamanca, de caza, con una de las perras que tenía..
Con su primera acordeón, todas las noches tocaba frente al espejo de su armario.
Esta radio que tengo en casa era de él y tenía muchas más que tienen ahora mi madre y mi tia.
Este reloj antiquísimo (tiene unos 100 años) era el niño de sus ojos y ahora lo tengo yo en casa también.

Murió hace 4 años pero su personalidad, sus anécdotas y sus palabras imposibles, quedarán en nuestra memoria siempre...

No fue ni el mejor marido, ni el mejor padre, tampoco el mejor abuelo, pero es innegable que será irrepetible.

Me ha sido dificil encontrar la anécdota con la que empezar hoy la sección, porque son muchas, pero finalmente me he decidido por contaros la historia del campanario...

Mi abuelo era muy creyente y solía ir muchísimo a la iglesia que teníamos pegada al lado de casa, además, era el encargado de arreglar el reloj... como os dije antes, era muy místico y estaba muy sordo, por lo que ese día, esas dos cosas, le jugaron una mala pasada...

Como de costumbre, se puso a mirar el reloj de la iglesia, con toda la calma del mundo y se le fue el santo al cielo (nunca mejor dicho). El párroco dio la última misa del día y cerró la iglesia. Como mi abuelo estaba tan sordo y estaba tan enfrascado en mirar el dichoso reloj, no se dio cuenta y cuando por fin descubrió que estaba sólo y encerrado, le entró un ataque de pánico (a mí me hubiera pasado lo mismo, imaginaros quedaros encerrados en una iglesia enorme, con las imágenes de los santos, de los ángeles, con el olor a vela...). Para más fastidio la luz natural se iba, porque estaba anocheciendo...

Tuvo la idea de subir a uno de los campanarios y como pudo, lo hizo, batallando con miles de telas de araña   sobre su calva cabeza... y con la estrechez de la escalera (mi abuelo era enorme, era un hombre alto y corpulento, muy fuerte) su intención al subir ahí era conseguir que le viera algún "trabajador" (así llamaba a los chavales que se reunían a diario en el atrio de la iglesia, para hacer de todo, menos trabajar... era muy sarcástico) y que diera la voz de aviso al cura, que vivía justo enfrente de la iglesia, pero la mala suerte se apoderó de él ese día y no había nadie...
Este es concretamente el campanario.

Durante varias horas estuvo metido en el campanario, desesperado, esperando que pasara alguien que le echara una mano. Se hizo de noche y,  por momentos crecía su desesperación y mal estar, al ver que nadie le podría ayudar... cuando nos lo contó nos decía que ya pensaba en la "noche toledana" que iba a pasar ahí dentro.

Pero...  de repente vio pasar a alguien... ¡¡ayyyy amig@s pero que mala suerte!! era un chico del barrio, sordo, mudo (entre otras cosas, porque también era ciego de un ojo y cojo, aunque eso si, más feliz que nadie y más majo que las pesetas y súper sociable, a pesar de...) por lo que, por muchos gritos de socorro y aspavientos que hacía mi abuelo, no se enteraba de nada. Ya es mala suerte también, que te pase eso y  que la única persona que pase en ese momento por ahí, no te oiga... encima estaba empezando a hacer frío, pero le daba miedo bajar del campanario, al interior de la iglesia, por miedo a caerse al no haber luz. No sé que hubiera echo yo en una situación así, supongo que al igual que él, me daría muchísimo miedo, aunque creo que hubiera optado por entrar en la sacristía y directamente ponerme ciega a vino, para entrar en calor y para al menos, tomarme con humor la situación ¿os imagináis?

De repente ve a lo lejos a otra persona que está subiendo la gran escalinata de la iglesia (me imagino a mi abuelo, intentando visualizar bien a la persona que subía, frunciendo los ojos, con una sonrisa en la cara, pensando que por ahí venía su salvación) y ¡¡oooooooohhh horror!! otra vez el mismo de antes, ¿será posible? Mi abuelo daba ya por perdida la batalla pero, tuvo un momento de suerte y el chico lo vio subido en el campanario, por gestos se entendieron y fue corriendo a avisar al cura a su casa, que en un primer momento no conseguía descifrar lo que le decía este muchacho (es que encima, el cura, no era precisamente un lumbreras y tenía muchos achaques)... hasta que,  al ver que el chico hacía gestos, nervioso, señalando al campanario, vio a mi abuelo allí metido, preso de un ataque de nervios.

Fueron en su rescate y lo liberaron, el cura no daba crédito a lo que había pasado y, pasados los nervios iniciales, le dio un ataque de risa (no me extraña, si ya tenía a mi abuelo por un hombre bastante raro y alucinaba con las cosas que le contaba, imaginaros después de esto...).

Mi abuelo llegó a casa con el susto en el cuerpo, desencajado, blanco como la leche (más de lo que era, que ya es decir), con la cabeza llena de telas de araña y sangrando por las heridas que se había echo en la cabeza... cuando nos contó todo lo que le había pasado, no dábamos crédito, nos reímos muchísimo, aunque también nos pusimos en su piel y entendimos el calvario que tuvo que pasar.

Espero que os haya gustado la historieta, al menos, deseo que os haya echo pasar un rato entretenido.

¡¡Hasta mañana!!

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32 comentarios:

  1. Jajaja, menuda historia, es muy divertida, auque para el debio ser horroroso, la verdad! Me gusta la nueva sección, promete, promete!

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  2. Jolinesss, pobre hombre como debió sentirse, aunque no deja de ser muy graciosa la situación, Lorena me he reído con esta tu primera entrega...jajajjajajaj espero la siguiente....Besosss.

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  3. Me gustan estas historias Lore! me hicistes recordar a mi abuelo...espero que muy pronto vengan mas!
    besotes!

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  4. Me parece que esta sección va a ser un exito!! Que historia tan entrañable Lorena... aunque tengo que decirte que me he reido un rato con lo del sordo que no oia a tu abuelo... vamos "no me grites que no te veo"..igual, igual...Me ha encantado... quiero más!!

    Un saludo muy gordo y gracias por tu comprensión!
    Joly

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  5. Lore, buena historia la del abuelo, y que bueno que puedas recuperar todas estas anécdotas, las fotos son preciosas y tu abuelo se ve que era una excelente persona. Saludos

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  6. Ohhhhh Lore, creo que tenemos mucho en común...jajaja, mi abuelo no era precisamente el mas logico de los humanos, me encanto leerte y me embebí en el relato(no en el vino de la sacristia)
    Bue`dicen que lo que se hereda no se hurta y algo de esos genes están en nuestro ADN!!!!!

    Besitos!!!!!!

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  7. !!De noche y encerrado en una iglesia!! que angustia,¿y en casa no le echaron de menos ?.Esa radio antigua,cuanto me gusta.Ya te enseñaré la que tengo yo.

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  8. ME GUSTA LA NUEVA SECCION
    ME ENCANTAN LAS HISTORIAS Y LAS ANÉCDOTAS ,
    Y ME ENCANTA VIANA

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  9. Es bonito recordar a los familiares que nos han dejado, sobre todo con cariño.

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  10. jajaaa qué personaje tu abuelo! me encantó la historia, y será un placer venir a leer más sobre ese hombre tan especial!
    Un beso Lorenita!

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  11. NIÑA!!!!! sabes que eres una narradora genial? me he metido totalmente en la historia

    gracias por compartir con todas nosotras las aventuras de tu querido abuelo

    un besazo Lorena y me encanta esta nueva seccion de tu blog

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  12. Hay Lorena cuanto me as entretenido,me he reído,me he asustado y he disfrutado muchisimo,me pido el siguiente capitulo,me abono,jajaj Bss apretaos!!!

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  13. Pobrecito tu abuelo.¿Como era el reloj para quedarse tan ensimismado?
    ¡y vosotros riéndoos...!
    Espero con ganas el segundo capítulo.
    Un beso

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  14. Jjajaja niña que buena anecdota pobre hombre alli solo en el campanario y el sordo mudo venga a pasearse jajaja Tu abuelo parece que tenia una personalidad arrolladora como la tuya! Mil besos wapisimaaa

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  15. Entrañable, Lorena.
    Siempre he dicho que quienes hemos podido conocer y disfrutar de nuestros abuelos somos unos privilegiados, más si eran personas únicas como era tu abuelo y, en mi caso el mío.
    Besos

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  16. Que me meo de la risa,jajaja, yo como tu me hubiera puesto hasta arriba de vino, pero...como era tu abuelo, jajaja. A mi la gente diferente me resulta interesantisima y super inteligente al igual que los zurdos. Lore seguro que me encanta esta seccion. Espero esas aventuras ansiosa. Y por cierto con lo bien que se te da escribir, no te has planteado hacer de estas anecdotas un libro. Un besazo
    Vero

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  17. Que fuerte!, pero por lo que cuentas ya le pasó de mayor, pobre hombre, vaya sustazo. Besos.

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  18. Pobre hombre! jajaja
    Pero anda que no os habréis reido con esta historia. Un beso y esperamos a la próxima entrega de esta seccion jeje

    besos!

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  19. Lorena , no es por nada , pero tal y como eres y con las cosas que te pasan , tenías que tener un abuelo así, un pueblo con unos personajes tan peculiares.... síguenos contando, porque de verdad que me ha encantado.Ya verás cuando estas historiás las lean tus niños.Besos.ANA

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  20. Ay Lorena morí de la risa leyendo la historia de tu abuelo! Qué divertido! Me encantó!

    Besos ♥

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  21. Qué bonita sección. Me parece precioso poder recordar así a quienes fueron importantes en nuestras vidas. Ahora eso sí, yo con la historia más bien he sufrido. Qué angustia! Ya no sabía si se iba a morir de frío en el campanario, si se caería por las escaleras bajando a la sacristía...

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  22. Que buenooo!!!Me encanta la seccion, yo hace poco le dije a mi madre que por favor escribiera su historia y la de su familia, cada poco me lo lee por telefono y estoy deseando que llegue el proximo capitulo.
    Asi que ahora tambien espero con ganas el siguiente capitulo de tu abuelo!!!
    Muchos besos!!
    Veronica.
    Los Mundos de Nika Vintage.

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  23. Todo un personaje, por lo que veo!! (Te viene de casta, veo ;)
    Jo, sólo de imaginarme encerrada en una iglesia me da un ataque...!!

    Bss

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  25. Loreeeeeeeeeeeeeeee, amo a tu abuelo, sus extrañas anécdotas, muero de risaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, no puedo parar!!!
    Sabes que pienso que debe sonreir cada que alguien lee una de las historias que narras, porque él sabe que sin conocerlo ya lo tenemos como a un abuelo genial!!!
    Abrazosssssssssss

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  26. Me he destornillado de la risa co esta historia, en algún momento pensé a que hora sale que se colgó de la campana para llamar por auxilio. Pero se comporto muy considerado y no asusto a nadie. Esta es la primera historia pero excelente igual que la ultima, la del carro y toda la mística, caerse al río, tu súper tía cargando un carro con cuatro personas dentro divertidisima besos

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