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QUERIDO RUFO

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Querido Rufo:

Aunque sé que nadie es inmortal, no imaginé nunca lo que sería tener que escribirte esta carta. Tu pérdida me está resultando muy difícil de asimilar, aunque sé que has tenido una vida larga y plena, llena de felicidad, en la que nos has querido como muy pocos seres son capaces de querer... y en la que te hemos dado todo el amor del mundo.

Tengo en mi memoria muchos recuerdos, de todos estos años que pasamos juntos (18 años y medio, nada menos) y me gustaría compartir parte de ellos en esta carta-post que te dedico con todo mi corazón.



Llegaste a nuestras vidas en el mes de junio de 1994, cuando tenías tan sólo un mes y medio de vida. Fuiste un regalo que un amigo de mi padre le hizo en Asturias. La verdad es que fue toda una sorpresa verlo aparecer en casa contigo, te traía en brazos, pegada tu cara a la suya y hasta hicimos la broma de que os parecíais un poco, en los rizos del pelo. Recuerdo que aquél día estaba la tia Very en casa (como siempre que pasaba algo) y las dos nos levantamos corriendo del sofá para achucharte y verte bien de cerca. Luego apareció mi madre, dando gritos y diciendo "¡Jose, otro perro no puede ser, que ya tenemos a la Chula!"; ¿Te acuerdas de Chula? ella fue quien te adoptó como mamá, un poco obligada jajaja pero lo hizo, no hay más que ver como te dormías enroscado en ella, aunque eso sí, siempre con un ojo medio abierto, para ver lo que hacíamos los demás.



Recuerdo cuando te ví esa primera vez... eras tan pequeñajo, tan peludo y tenías unos ojos tan expresivos y vivarachos... eran tu seña de identidad, siempre decíamos que esos ojos no parecían de un perro, eran ojos humanos...





A pesar de las negativas de mi madre a que te quedaras en casa, finalmente te quedaste. La primera noche, de hecho, dormiste en la cabeza de ella, fue la única forma de que estuvieras tranquilo y te lo consintió. Los primeros días fueron muy divertidos, mi madre te preparaba papillas como si fueras un bebé y hasta improvisó un biberón con unos guantes de látex, a los que les hizo unos minúsculos agujeros, de los que tu chupabas la leche. Y cual fue nuestra sorpresa, cuando un día, vimos como le robabas cachitos de alitas de pollo a Chula, ante la perplejidad de mi madre, que no daba crédito a lo que estaba viendo, nos dimos cuenta ese día que estabas creciendo.



Cuando te llevamos al veterinario por primera vez, fue cuando descubrimos de la raza que eras, ya que en nuestra ignorancia, pensábamos que eras un cachorro de caniche y fue el veterinario quien nos dijo que eras un precioso ejemplar de perro de aguas y que tenías un excelente pedigree. A mí poco me importaba si eras de raza, si tenías o no pedigree, yo estaba enamorada de tí, de lo gracioso y cariñoso que eras, de tus ojitos, de tus andares y manías.





Pasado un tiempo, Chula nos dejó y gracias a tí, pasamos un poco mejor ese mal momento, ya que a ella, también la quisimos muchísimo. En ese momento pasaste a ser el rey de la casa, todos los mimos eran para tí.





Nunca quisite llevar collar y correa, eras un rebelde pero lo cierto es que eras tan listo y obediente, que no hacía falta. Yo te llevaba conmigo a todas partes y tú siempre ibas a mi lado, sin separarte... y cuando lo hacías un poco, enseguida parabas y echabas la vista atrás para ver donde estaba y dabas la vuelta hasta alcanzarme y cuando lo hacías, empezabas a dar unos saltos enormes. Yo me agachaba y jugaba un poco contigo y tú, tan agradecido como has sido siempre, me llenabas la cara de lenguetazos, muchas veces lo hacías sin darme cuenta y alguna vez he llegado a sentir tu lengua en mi campanilla y aunque en el momento me enfadaba mucho, luego me hacía mucha gracia.









Tu primer amigo se llamaba Rony, era el perro de mis amigos Iago y Alúa, que vivían en el edificio de enfrente; nos llamábamos y bajábamos juntos con vosotros, ¡que bien os lo pasábais! y como os queríais... Jugando con Rony me diste el primer susto; todavía recuerdo todo lo que lloré ese día. Como os gustaba tanto correr por el campo y Rony era mucho más pequeñajo que tú, se metió por debajo de una portería que estaba tumbada en el suelo y tú, sin pensarlo, seguiste sus pasos, sin darte cuenta que tu tamaño te impedía poder pasar por ahí. Te clavaste en el ojo un hierro de la portería y yo al ver la sangre, casi me desmayo, me dio tal ataque de nervios en plena calle, que no había forma de poder calmarme. Finalmente, el veterinario te curó y tú seguiste conservando esos ojitos tan lindos.



También recuerdo que corrías tanto, que nadie era capaz de alcanzarte. Y te gustaban tanto las pelotas... es que no había nada en el mundo que te gustara más (bueno, miento... el queso). Si los chavales estaban en la calle jugando al fútbol, tú también y ellos encantados, alucinaba todo el mundo contigo. También me acuerdo que me hiciste pasar otro mal rato, cuando jugando con los chavales al fútbol, te entró tal frenesí, que el balón se fue hacia la carretera general, donde circulaban a diario millones de coches, camiones, autobuses... y tú, para allí te fuiste de cabeza, siguiendo al balón. Todos corrieron para salvarte, pero nadie fue capaz de alcanzarte, menos mal que el balón hizo parar a los coches y los chavales de la calle, corrieron para cogerte y seguir parando los coches... ¡hay que ver Rufo, la que liaste! Yo no fui capaz ni de moverme, pensé que no te salvarías y me entró tal estado de pánico que me quedé plantada en el medio de la calle dando gritos como una loca. Cuando ví que te traían en brazos, no podía parar de llorar y darte besos, aunque también me enfadé mucho contigo.











La verdad Rufo, es que has sido un perro muy peculiar. ¿Te acuerdas que no te gustaba beber agua del bebedero? Cuando tenías sed, ibas a la cocina y te subías con las dos patitas delanteras al mueble donde estaba el fregadero y había que abrirte el grifo, cogerte en brazos y tú bebías de ahí... ¡que consentido te teníamos! y lo que me costó sacarte la costumbre dichosa.









Cuando tenías 4 años decidimos que era buen momento para tener un perro más en casa y entonces llegó Elvis. Los primeros meses fueron complicados, tú no lo querías ni ver, imagino que sentirías celos y en cierto modo, supongo que pensabas que te habíamos destronado. Llegamos a estar preocupados, porque estabas muy triste y hasta nos sentíamos culpables por haber traído a casa a Elvis. Pero eso fueron los 3 primeros meses, porque después, Elvis se convirtió en tu gran amigo del alma, no podías vivir sin él, lo adorabas y él a tí igual, eraís cómplices de fechorias y de todo y os teníais un amor inmenso.





No sólo yo te he querido mucho. También has sido el "niño bonito" de toda la familia, porque a pesar de todos tener sus mascotas, tú eras especial para todos nosotros. Te echabas la siesta (tú y Elvis) con el tio Pedro, que además compartía sus tabletas de chocolate con vosotros... no me extraña que lo quisierais tanto. Y él a vosotros, sobre todo a tí. ¿Recuerdas como se puso cuando te vio hace unos años, tras varios sin verte? se tiró al suelo y te abrazó, luego llegó Elvis y el abrazo fue a tres bandas, decía todo el rato "ya me puedo morir tranquilo porque os he visto", mientras le caían lagrimas por su cara y tú le llenaste de besos durante largos minutos.











Hace 5 años llegó Lucas a casa y pasó lo mismo que con Elvis, no lo querías ni ver y como no podía ser de otra manera, Elvis y tú os aliasteis y durante mucho tiempo lo despreciasteis, hasta que él se ganó vuestra confianza y aunque de vez en cuando peleabais un poco, en la calle sobre todo, porque en el fondo, tú y Lucas os parecéis mucho (será porque sois de la misma raza o no sé, pero es así) y a él le encantaba hacerte rabiar, pero tú te imponías y sabías hacerle ver cual era tu sitio en la manada.



















En fin Rufo, 18 años y medio son muchos años para un perro, por lo tanto, son muchos los recuerdos que tengo de tí. Ahora tendré que pasar mi duelo para poder recordar todo y al hacerlo, no estar tan triste como estoy, me está resultando muy difícil escribir esto, pero no quería dejar de decirte lo importante que has sido en mi vida, lo mucho que te he querido y lo mucho que te querré siempre. En casa hay un vacío enorme sin tí y no habrá nada que sea capaz de llenarlo. Elvis y Lucas te buscan por la casa, te echan de menos, ellos también tendrán que aprender a vivir sin tí, mi corazón. Rubén también está muy triste, te quería mucho y eso que cuando lo conociste lo "odiabas", no querías que nos abrazáramos, besáramos... sentías celos, porque sabías que yo tenía ahora que compartirte con él y eso lo llevaste un poco mal... pero después os convertisteis en grandes amigos y tu último beso fue para él, seguro que con eso quisiste decirle que nos cuidara, porque te ibas.



También quiero darte las gracias por haberme dado tanto cariño en momentos malos que he tenido en mi vida. Tú sabías cuando era así, no te separabas de mi lado y me dabas todo el cariño del mundo. También te doy las gracias por haber cuidado de Marita (mi madre) cuando estuvo tan malita durante años y por haber ayudado a mi tia Very, recién operada, a ir al baño, te pusiste a dos patas y le ofreciste una para que se apoyara en tí y así consiguió llegar al baño (esto tenía que decírtelo porque si no Very se iba a enfadar, ya que lleva un montón de años contándonos tu azaña). Gracias por tu alegría, por haber jugado tanto con nosotros, por tus besos, tus miradas, tu agradecimiento, por ser tan fiel, por ser mi perro y haber exisitido... sobre todo, GRACIAS por haberme querido tanto.



Desde ayer, tus cenizas están ya en casa, porque no queríamos que dejaras de estar aquí, con nosotros, donde más te gustaba estar, porque tú, mi querido Rufito, mi perriño de mi corazón, siempre serás parte de esta peculiar familia.












Te queremos.

Hace una semana que mi perro Rufo se fue (el 7 de septiembre), dejando un gran vacío en mi vida y quería hacerle un pequeño homenaje de esta manera. Los que tenemos o hemos tenido mascotas, sabemos lo que se siente por ellos. Forman parte de la familia, o al menos en mi caso, si que es así, por lo tanto cuando uno de ellos falta, se pasa francamente mal y es el tiempo el que puede hacer más llevadera su pérdida.

Rufo ha sido un perro muy especial para toda mi familia materna, en la que hemos tenido muchas mascotas, pero pocos han sido tan carismáticos como lo era él.

Además, ha tenido una vida muy larga, porque han sido más de 18 años y siempre conmigo. Yo era una niña cuando llegó a casa y ambos hemos crecido y compartido muchas cosas juntos.

Lo que me hace muy feliz es que ha sido un perro muy querido, alegre y que no ha sufrido enfermedades, ha sido un campeón hasta el final.

Durante un tiempo, voy a bloggear poco, tengo algunos post programados para la semana que viene, pero os pido disculpas porque no voy a poder pasar por vuestros blogs en unos días, hasta que me reponga un poco.

¡¡Muchos besos!!

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31 comentarios:

  1. Querida amiga,me uno a tú dolor,hoy más que nunca..Bss apretaos!!!!!

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  2. Ufffffff, qué emotiva esta entrada, qué de lágrimas he echado....lo siento mucho. Änimo y besos.

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  3. Cuanto lo siento Lorena,buff se me resbalan las lagrimas.Como se les puede querer tanto?yo senti lo mismo cuando Teo con 18 años tambien nos dejo..mi mascota,mi gato querido,era increible lo q una mirada de animalito te podia transmitir.Es tan duro.Yo aun tengo dias q voy a casa de mmi madre y parece q va a cruzar por el pasillo maullandome,pidiendome q me siente en el sofa para el venir a mi regazo.De ahi q mi marido me regalase a Yamal,para de alguna forma llenar su vacio.Te mando un besazo con todo el cariño del mundo,y quedate con que Rufo ha tenido una suerte tremenda de la vida q ha tenido de felicidad.Lo siento mucho corazon.

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  4. Lorena, que triste es perder a una de nuestras mascotas, se convierten en parte esencial de nuestras familias, te comprendo y debes hacer tu duelo, espero pronto saber de ti.

    Un gran abrazo y guarda cada uno de estos bellos momentos en tu corazón, gracias por compartirlos.

    Besitos(。◕ ܫ ◕。)

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  5. Venga preciosa !!! arriba esos animos que tu eres un terremoto!!!
    Se por lo que estas pasando por desgracia los que amamos a esos bichitos peludos, tenemos tarde o temprano que pasar por ese trance, pero tranquila que el tiempo va calmando el dolor.
    Un besote guapisima !!!

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  6. Precioso homenaje, estoy segura de que Rufo se siente muy orgulloso de ti, al igual que Elvis y Lucas, pq encontrar una dueña como tú no es fácil: que te quiera tanto, que comparta su vida contigo, que te deje rechupetearla (con lo que les gusta eso!!!); en fin, 18 años y medio de pura felicidad.
    Mucho ánimo y cuenta conmigo.
    Bss. Marta - mainsouris

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  7. Lorena, arriba esos ánimos, Rufo es insustituible pero tú te haces querer, así que vas a tener todo el apoyo de la blogosfera y de fuera de ella, ¿vale?. Estas cosas see hacen duras, ya te conté que a mí también me sucedió..., pero lo habeis pasado de fábula juntos, y eso no lo vas a olvidar nunca.
    Besazos

    missoluciones-pángala

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  8. Mucho ánimo! Sé lo que se siente al perder una mascota... Es un momento muy doloroso porque se vuelven un miembro más de la familia.
    Recupérate pronto y muchos besos!

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  9. Muchisimos ánimos!!! Se que es muy duro y tendrás momentos que el dolor llega a ser insoportable... pero a él no le gustaría verte triste, así que ya sabes a sonreir por todos esos geniales momentos juntos ;) A mi me fue mi gatito de 16 años hace unos 6 meses y aún hay momentos en los que creo que esta por casa... son uno más de la familia :D
    Muchos muchos muchísimos besitos y un fuertísimo abrazo de corazón ;)

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  10. Oye, arriba ese ánimo!! pocos perros pueden presumir de haber tenido una vida tan larga, plena y feliz. Se ve que lo querías muchísimo, le has dedicado un homenaje precioso. Espero que poco a poco te vayas recuperando, que por la blogosfera se te hecha de menos. Un besazo!

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  11. Muchos besos cariño, ya sabes que te entiendo perfectamente en estos momentos, no se puede decir nada para consolar tu dolor, solo necesitas tiempo y apoyo.
    Un abrazo muy fuerte para todos y tomate el tiempo que necesites.
    Veronica

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  12. un abrazo muy fuerte! muchas veces un animal es nuestro mejor cómplice y se echa de menos cuando falta. Recupérate pronto.
    un besote

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  13. Lorena un abrazo muy fuerte, y creo que Rufo a llevado una vida larga y llena de satisfacciones. Yo tengo un cahorrin de 8 semanas y hasta ahora mo me imaginaba lo que se puede querer a un perro, ojala el mío viva tanto como Rufo.Un beso muy fuerte.

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  14. Muchísimo ánimo Lorena. Como lamento el momento que estás pasando y saber que nada te puede consolar. Hay que pasarlo, seguir queriendo y dejándonos querer. Un beso muy fuerte. Cariños, Ana

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  15. Me ha emocionado tu relato. El más fuerte de los abrazos.

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  16. Cuanto lo siento, yo se lo que es perder una mascota y te entiendo. Pero tu lo has dicho, quédate con los recuerdos que son maravillosos.
    Un beso.

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  17. Te mando toda mi energia positiva para que tu tristeza pase pronto y pienses en Rufo con una gran sonrisa... de verdad, lo siento mucho Lorena..

    Un abrazo inmenso!!

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  18. Los amantes de los perros te entendemos, ánimo:)

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  19. !!Como te entiendo !!!, ahora queda pensar en lo feliz que ha sido tu perro y lo que disfrutasteis de su compañía, mucho ánimo y un beso muy grande.

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  20. Cuánto lo siento, he pasado dos veces por este trance y cómo duele. Ahora queda su presencia, su esencia, su recuerdo, éso nunca se va. En fin,ánimo para tí y los tuyos.

    RODY

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  21. Cuánto lo siento, he pasado dos veces por este trance y cómo duele. Ahora queda su presencia, su esencia, su recuerdo, éso nunca se va. En fin,ánimo para tí y los tuyos.

    RODY

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  22. Acabo de incorporarme y me encuentro con esto............cuanto lo siento!!!!!!!!! mi casa también está llena de mascotas , yo fui educada así , con amor hacia los animales y procuro que mis hijos sientan lo mismo por ellos.Se cuanto se quiere a un animal , tem ando un beso enorme y estate tranquila , porque se que contigo, Rufo ha sido muy feliz y muy querido.Besos.ANA

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  23. Ahora mismo tengo un nudo en el pecho de leer todo lo que has escrito de Rufo, lo siento muchísimo, mi niña linda, yo también amo a los perros y me imagino el dolor que estarás pasando, si es que te has criado con el, si es que son uno mas de nuestra familia!!!!!!!!
    mucho animo para ti, para Ruben , a Elvis y a Lucas dale muchas caricias de mi parte


    ANIMO preciosa y muchos muchísimos besos y un abrazo muy grande en el que te envío muchisimo cariño

    Terry.

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  24. Parecía un peluche :) ¡Ánimo Lorena! Todo mi apoyo, besos y abrazos.

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  25. Muchísimo animo Lorena! sé que estos momentos son durísimos... No hay palabras que reconforten...
    Un besazo!

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  26. Lloré y lloré con tu post. Nosotros también tenemos una perrita y la queremos tanto tanto,es nuestra hija y no imagino mi vida si ella.
    Ánimo, yo se que no será fácil pero siempre estará en tu corazón estoy segura!

    Besos

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  27. Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, agradezco el ánimo que me enviais tod@s.

    Besazos!!

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  28. Y como te entiendo.... se pasa muy mal, supongo que quien no ha tenido peluditos en casa, no lo entiende pero son una parte de nosotros.
    Ánimo!!!

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  29. ay Lorena,,,como te entiendo. Yo pase por lo mismo hace años. Y por tus fotos veo que la vida de Rufo fue muy larga y crecio a tu lado. Animo!

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  30. Amiga lo siento mucho!!...me has hecho caer unas cuantas lagrimas...espero que te rrecuperes pronto de esta tristeza.
    muchos cariños.

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  31. Nunca logro enfrentarme al dolor de este tipo de pérdidas. Ese vacío... lo siento tantísimo, Lorena. Ya lo sabes.

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