MIS DÍAS EN LA CORUÑA (I parte)

14 noviembre 2012

Hola a tod@s!!
Ya estoy de vuelta de estas vacaciones express que he tenido. Lo he pasado en grande, ha habido tiempo para casi todo, aunque me quedaron personas por visitar, quedará pendiente para otra ocasión... 

Ha sido un viaje bastante intenso, porque además de estar con mi familia, también he tenido tiempo para visitar la ciudad, como si fuera una turista, he ido a hacer fotos de los rincones que más me gustan de mi ciudad, aunque no tuve tiempo de ir a todos, ya que La Coruña, a pesar de ser una ciudad pequeña, tiene muchas cosas bonitas para ir a ver.

Como imaginaréis, hice muchísimas fotos, por lo que voy a tener que repartirlas en varios post, porque de lo contrario, sería imposible mostrarlas todas en uno.

Empiezo el tour con unas fotos del pueblo de Arteixo, donde mis padres se instalaron cuando yo tenía 9 años. Lo encontré muy cambiado, ya que yo ya hace muchos años que dejé de vivir allí. Me independicé muy joven y la verdad es que casi no tenía tiempo de pasearme por allí, tan sólo iba a visitar a mi madre a casa y poco más. Ahora es un pueblo que ha crecido muchísimo, se ha modernizado y está mucho más bonito que cuando yo vivía allí, tengo que reconocer que me quedé bastante impresionada con el desarrollo de este pueblo, aunque yo hice fotos en las partes más rurales del pueblo, que tienen muchísimo encanto, así como fachadas de casas antiguas típicas gallegas.
Cuando fuimos a vivir a Arteixo, en el bajo de esta casa había un ultramarinos enoooorme donde hacinamos la compra, porque no había supermercados. Siempre nos encantó la arquitectura de esta casa, donde hoy no vive nadie...
Esta es parte de la fachada de mi casa preferida de Arteixo, perteneció a un profesor que hubo en el pueblo muy querido, durante muchos años. Hasta le hicieron un busto en su casa.
Casa típica gallega situada en el centro del pueblo.
Me tiene enamorada de siempre su porche.
Estatua dedicada a Manuel Murguía, famoso escritor nacido en Oseiro-Arteixo y marido de Rosalía de Castro.
"Las raíces de la lengua están en la gente que la habla para que nunca muera" 
Estatua de Don José, párroco de Arteixo durante muchos años, conocido por su gran humanidad y ayuda a los más desfavorecidos.
Tramo que han ampliado del paseo fluvial de Arteixo que pasa por la aldea de Loureda, hay rincones preciosos como este, donde se reúnen los "parroquianos" para arreglar el país :-)
Este señor iba hecho un pincel y no se escapó de mi cámara "indiscreta"...
Caballos de raza autóctona gallega, de pata corta, pastando en un prado precioso rodeado de montañas.
¿No os parecen unas imágenes bucólicas?
Sentada delante de un hórreo típico gallego, donde antiguamente se guardaba el maíz.
Delante del olivo donde esperábamos el autobús que nos llevaba al colegio todos los días.
También tuve tiempo para reencontrarme con amigas de la infancia a las que hacía muchísimos años que no veía. Les perdí la pista, a una de ellas al terminar EGB, ya que en ese momento empecé a estudiar fuera de donde vivía y perdimos el contacto, a pesar de vivir en la misma zona. Fue agradable ver que a pesar de haber pasado 20 años sin verla, la recordaba tal cual la encontré, con la misma forma de hablar y la sensatez que siempre la caracterizó. Fue mi primera amiga del colegio, ya que la conocí en el primer año que estudié allí y era una clase curiosa, donde éramos muy pocos y tan sólo tres niñas. Que buen rato pasamos Patricia!!
Tuve otro encuentro con una amiga de la infancia y adolescencia. Era una de mis mejores amigas y también le perdí la pista por cosas de la vida, mi independencia tan jóven, los estudios, trabajos...  aunque siempre la tuve en mi memoria.
Delia y yo éramos inseparables y a menudo nos preguntaban si éramos hermanos, ya que teníamos cierto parecido físico. Tras unos 13 años sin vernos me la encontré guapísima, jovencísima (lo es) y con dos niñas preciosas y simpatiquísimas. Parece mentira como pasan los años...
Aquí están mi amiga Delia y sus dos niñas, la mayor se llama Noa y la pequeña Sabela, son tres bellezas.

A estas dos amigas y a otras muchas más las encontré a través de facebook, para que luego hablen tan mal de las redes sociales, la verdad es que yo sólo he encontrado cosas buenas en ellas, como por ejemplo esto. No hay dinero que pague el poder volver a retomar una amistad de hace años, de la que tienes tan gratos recuerdos, por eso yo siempre estaré agradecida a facebook, porque les debo estos encuentros tan bonitos.

Espero que os hayan gustado las fotos, otro día os enseñaré más rincones de La Coruña.

Muchos besos, empezaré a visitaros poco a poco.

Si te ha gustado este post ayúdame a difundirlo compartiendolo, muchas gracias!!

Post relacionados