MOMENTOS DE OTOÑO

¡¡Hola amores!!
En España estamos en pleno otoño, aunque no ha sido hasta hace poco, que hemos notado su presencia... Las temperaturas bajan y ya se aprecian las típicas hojas de los árboles por el suelo, llueve, cambiamos los platos ligeros por los de cuchara... y las meriendas con café, té o chocolate calentito, acompañados con galletas danesas de mantequilla (mis preferidas).

Hace unas semanas fui por primera vez a la tienda TIGER y me fascinó. Compré muchas cosas y de todo tipo, de decoración, papelería y esta curiosa lata de galletas danesas, a juego con las servilletas. Me pareció una ilustración muy divertida y desenfadada; a mí las latas me apasionan y guardo muchas (algunas me las regalan amigos y familiares, porque saben que es una deco-obsesión que tengo, además, me sirven después para guardar muchas cosas), así que pensé que era NECESARIO que esta, formara parte de mi colección ¿a qué es una chulada? y las galletas están buenísimas!!!!

La taza es muy curiosa, me tocó en un sorteo al que me apunté por facebook, es de la marca C' UP y me pareció realmente original, no es sólo una taza, es también una escultura y es de doble uso... por una parte la utilizas para el café sólo y por la otra (más grande) para café con leche, si visitáis su web, veréis que tienen otros modelos diferentes, aquí os dejo una muestra de ellos, seguro que os parece una buena idea para regalar.
Hoy he querido pasar una tarde tranquilita, relajada... viendo un poco la televisión y leyendo alguna que otra revista de decoración (con lo mala que me pongo cuando las leo y veo esas casas de ensueño, pero soy masoca). Aproveché para desahogar mi frustración decorativa con una merienda calentita y en compañía de algún que otro duende al que veréis asomar en alguna foto... era una buena ocasión para estrenar mi taza, probar las galletas y manchar alguna servilleta...
Ahora le damos la vuelta y...
Por ahí tenéis a mi duendecillo Lucas...
...No pestañeaba mirando las galletas mojarse en  el café con leche.
Pobre mío ¡¡eso no puede ser hombre!!
Venga Lucas, te doy una y te vas...
Y como es muy obediente, se fue con su galleta, y me dejó terminar la merienda...
Es que comer con la mirada fija de un perro es algo que me resulta muy incómodo, porque me dan una penita tremenda y al final, termino consintiéndolos (y no debería hacerlo...).
Las "madres" somos así...

Ya os enseñaré las demás compritas que hice en TIGER, que por cierto, os aconsejo visitar si no lo habéis hecho ya, hay cosas muy chulas y prácticas y a muy buen precio.

¡¡Hasta mañana!!

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