(TUTORIAL) TUNEO DE UNA SILLA (1ª PARTE)

¡¡Hola amores!!

¿Qué tal la Semana Santa? La mía ha sido de lo más movidita, he aprovechado al máximo el tiempo, tanto para hacer pequeñas escapaditas, como para poner al día cosas de casa, inclusive algún que otro tuneo.

Hoy os voy a mostrar la primera parte del tuneo de una silla que forma parte de un grupo de seis iguales y que eran de mi madre (bueno, en realidad, cuatro siguen siendo de ella y dos me las regaló hace unos años, para otra casa que tenía). Tanto esta silla, como otra que tengo igual, llevaban 8 años guardadas en el trastero de mi casa, hasta que he tenido la necesidad de utilizar una de ellas y he aprovechado la ocasión para hacerle un tuneo total, ya que le hacía falta y para que negarlo, tenía ganas de meterme en faena!!



He aquí la silla en cuestión en una foto de archivo, de mi álbum familiar, que corresponde a una celebración de uno de mis cumpleaños (por si alguien no me reconoce, soy la del pichi de cuadros rojos y blancos, delante de todo). Las sillas las compró mi madre para la mesa de comedor que tenía, en el año 1982, ya tienen sus añitos... Son unas sillas de muy buena calidad, por lo que era una pena no darle una nueva oportunidad a una de ellas, además, me parece que tienen un respaldo muy bonito.

Paso paso:
Con cuidado la vamos despegando...
Cuando la retiremos por completo veremos que queda con este aspecto tan feo...
Y algunas de las grapas se soltarán, por lo que habrá que ir retirándolas una a una, con sumo cuidado...
Con ayuda de un destornillador y un martillo, sacaremos todas las grapas que sujetan la tela del tapizado viejo...

Es un trabajo que requiere de maña y paciencia...
Yo tuve que echar mano de mi chico para este trabajo, dada mi "afición" a los accidentes caseros producidos con este tipo de herramientas jajajajajaja

Y así quedó sin la vieja tela.

Eso sí, me llevé una gran decepción al ver que esta silla no llevaba unos tornillos en la parte de abajo del tapizado. De ese modo me hubiera resultado mucho más fácil retapizarla, porque podría sacar el asiento entero, con tan sólo desatornillar un par de tornillos sin ningún problema y posteriormente, lijar y pintar la silla sin ningún obstáculo, pero no fue el caso; el tapizado tenía que realizarse por encima de la espuma del asiento, tal cual estaba el otro, por eso tuvimos sumo cuidado en sacar la tela vieja, para poder utilizarla para hacer un patrón con ella, con la nueva tela.

Tras comprobar los desperfectos que tenía la silla y asegurarme de que no era nada trascendente (tan sólo unos pocos rayazos de poca gravedad, que tras un buen lijado, desaparecerían) empecé a lijar la silla con energía...
En esta ocasión, preferí no utilizar la lijadora eléctrica y hacerlo con lijas de mano, de un grano medio.
Lo hice con la intención de que me resultara más fácil acceder a todo los pequeños recovecos de la silla y aunque me dio mucho más trabajo y perdí mucho más tiempo, se quedó tal y como la quería...

Como utilizo una imprimación excelente, no me hizo falta lijar la silla en su totalidad... lijé lo más gordo, para retirar el exceso de barniz y listo...
Tras retirarle todo el polvo sobrante...
...comencé a dar la primera mano de imprimación en color negro.
Y así hasta dar dos capas.
Y ahora la dejaremos secar 24 horas (en realidad, la imprimación es de secado rápido, pero a mí me gusta hacer las cosas con calma)

En el próximo capítulo os mostraré la silla terminada.
 Ahora quedan labores tediosas como lijar  ligeramente la silla, para retirar imperfecciones pequeñas que han quedado de la imprimación y darle un aspecto más sedoso al tacto... pintar, tapizar...

Y hablando del tapizado...
Esta es la tela que he elegido para la silla. Es una tela de saco sobre la que va impreso un dibujo de "Alicia en el país de las maravillas", mi cuento favorito y que compré hace dos años en una feria de las que suelo asistir a La Tapicera, una tienda muy conocida del rastro madrileño y en la que tienen cosas preciosas, además de tapizar divinidades de forma magistral.
En la foto también podéis ver la pasamanería de tachuelas que compré en una de las mercerías de Pontejos en Madrid (una calle llena de mercerías antiguas donde hay autenticas preciosidades, yo me vuelvo loca cada vez que voy).

La silla irá pintada en color negro y en principio no tengo claro si le voy a dar alguna pátina para envejecerla un poco o la dejaré en negro, sin más... lo iré viendo sobre la marcha...

¿Qué me aconsejáis?
En el siguiente capítulo os mostraré también todos los productos que he utilizado para esta transformación.

Un besito!!

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