ADIÓS MI MUÑECO

¡¡Hola amores!!

Llevo muchos días sin postear... los que me seguís por las redes sociales sabéis el motivo de ello. Uno de mis cuatro patas nos ha dejado hace unos días y os imaginaréis que el ánimo no lo tengo muy subido.

Quería avisar también por aquí que voy a estar un tiempo indefinido sin tocar el blog, para estas cosas hay que tener ganas y ahora mismo no las tengo. Esta semana publicaré un post el jueves (está programado) pero será el último en un tiempo.

No quería dejar de publicar este post, os merecéis una explicación, ya que muchas me habéis enviado mails para preguntarme si pasaba algo.


Este post además, es una carta de despedida a mi querido ELVIS, que ha estado conmigo casi 16 años. No es el contenido habitual de este blog, pero sé que entenderéis que lo haga... nuestras mascotas forman parte de nuestras vidas y los queremos como un miembro más de la familia, en ocasiones incluso se les quiere más que a muchas personas... ellos siempre nos demuestran su lealtad, su amor incondicional y nos dan todo su cariño.


No es fácil despedirse de mi Elvis y escribir cosas sobre él en este momento, pero es una forma de decirle adiós bonita y de recordar como era.


Elvis no era un perro cualquiera, era un ser especial... carismático a más no poder, todo el barrio lo conocía, era super simpático, sociable, cariñoso... iba "a su bola", nunca tenía prisa por volver a casa cuando salíamos de paseo. 


Le encantaban los niños y los niños se volvían locos con él... 



Tranquilo, pachorrón y con muchas manías, era incluso hasta un poco extravagante. 



Siempre tenía ganas de comer, era super glotón. Era muy gracioso y exigente a la hora de comer, siempre nos pedía que le diéramos de nuestra comida y se "mosqueaba" si no lo hacíamos. Levantaba una patita y no te quitaba ojo, también se subía y nos daba con la patita para que nos diéramos cuenta de que estaba ahí, mientras gruñía incesante, como diciendo "Que estoy aquí, darme algo". 

También era super cariñoso y a la mínima que podía te llenaba de lametazos por todas partes...


Le chiflaba subirse al sofá y estar pegado a nosotros, como si formara parte de nuestra piel... así se podía tirar horas y horas y se le tocabas la barrigola todavía más... no sabía nada!!


Elvis era el amigo de todos los que venían a casa, de la gente que paseaba por la calle...  de todos quería una caricia. Se acercaba a la gente tranquilo y agachaba la cabeza para que le tocaran y le dijeran cosas. Movía el rabo cuando eso ocurría y se ponía muy contento. Por eso, porque era muy sociable, un día y no sé ni como le puse un sobrenombre "amigui" y con él se quedó hasta el final, él sabía que era Elvis pero también era "el amigui", el perro simpático que todos querían y el favorito de casi todos mis amigos. Recuerdo un día que un amigo de La Coruña había venido a mi casa a tomar algo con más gente y cuando se fueron, él se llevaba a Elvis debajo del brazo, escondido debajo de su chaqueta y se fue con él bajando las escaleras corriendo, mientras me decía "Elvis es mío, me lo llevo"... si es que era un muñequito adorable y su personalidad encandilaba.

También era muy gracioso verlo hacer pis "en el aire"... si, si... levantaba la pata para hacer pis como todo perro, pero él no lo hacía en un árbol o en la rueda d eun coche etc que es lo normal, él lo hacía en el aire, donde le pillara y te hacía una gracia que no veas...


También ha sido un perro muy luchador, ya que a lo largo de su vida, estuvo malito muchas veces... cosas graves y otras no tanto, pero él siempre salía de todo como un autentico jabato, incluso cuando nosotros ya nos temíamos lo peor, él remontaba y mejoraba y volvía a ser el de siempre.
Incluso cuando se quedó ciego de un día para otro, por una subida de tensión ocular bestial, se repuso y se acostumbró a vivir así y siguió siendo el perro feliz y alegre de siempre... cuanto deberíamos aprender de ellos!!

 

 También era muy valiente y no se amilanaba con ningún perro... era pacífico pero ojito!! no le tocaras las narices que le daba igual que el otro perro le sacara 5 o 6 cabezas... pequeño pero matón!!

En esta foto aparecen mis tres peludos (cuando la manada era de tres).





Estas fotos en el mar se hicieron el año pasado, en Cayón (La Coruña). Recuerdo ese día con una gran sonrisa porque se lo pasó en grande, estaba radiante de felicidad oliendo la brisa del mar, caminando por la arena...
Me gusta recordarlo así, en su tierra (la mía) tan vital y pletórico. Uno de sus días más felices.


Lo "nuestro" no era una relación al uso... nos queríamos con locura (y lo seguiré queriendo de por vida). Yo era su dueña y sé que mucho más que eso, me convertí en sus ojos en los últimos años, estaba muy pendiente de él y claro, él estaba agradecido... 
Era adoración lo que sentía por mí y aunque a todos nos quería, yo era su favorita, a la que más atenciones prestaba, a la que más besos daba y con la que siempre quería estar. Si se quedaba dormido en una habitación y yo me iba a otra, al minuto aparecía y se ponía en mis pies o se subía a mis piernas, siempre quería estar conmigo... es el que más me ha acompañado cuando escribía mis post.


Otra de sus favoritas era mi tía Very, a la que siempre quiso con locura, se puede decir que las dos éramos sus "amas", sus chicas favoritas...
Mi tía también lo quería mucho, siempre fue su "ojito derecho".


Ya ni os cuento con Rubén... creo que mi chico se enamoró antes de Elvis que de mí, con eso os lo digo todo!!


Lo cierto es que cuando nuestros peludos se van lo pasamos fatal, porque el  sufrimiento que se siente cuando nos dejan es proporcional al amor inmenso que se les ha tenido...

Estoy pasando unos días muy malos, es difícil darte cuenta de que ya no lo volverás a ver nunca más... 
Ya no volveré a escuchar sus patitas andando por la casa, ya no me volverá a dar más besos, ni yo a él... pero quedarán los recuerdos de esos momentos vividos, esos nunca desaparecerán...



Te quiero Elvis, siempre serás mi muñeco, mi "amigui", el que tan buenos momentos y lecciones de vida me ha dado, mi perrito luchador, mi chiquitín. El más gracioso y especial. 


Una parte de mí se ha ido contigo y algún día nos volveremos a encontrar, daremos paseos, jugaremos y dormiremos juntos. 


Ahora descansas en el cielo junto a tu inseparable y fiel amigo Rufo, con quien tenías una relación muy especial... 


Seguro que estaréis jugando los dos y nos acompañaréis de por vida, estéis donde estéis.



Me has dado 16 años de tu vida y con tu marcha, un ciclo de mi vida parece que se ha cerrado, pero nunca te olvidaré y siempre te llevaré en mi corazón.
Adiós Elvis, mi corazón, mi rey del rock particular.


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