ANTES Y DESPUÉS DE UNA CÓMODA OCHENTERA


¡¡Hola amores!!
¿Os acordáis de aquellos muebles ochenteros de melanina, chapeados imitando a madera con una veta super exagerada y un acabado mega brillante? Yo los llevo clavados a fuego... Por suerte, en mi casa jamás entró uno así, mi madre los odiaba tanto como yo y tenía mejor gusto para la decoración, aunque a decir verdad estaban de moda, pero siempre me parecieron bastante horteras y con un aspecto de mueble de pacotilla. 
Teníamos una vecina que se había comprado un dormitorio así, por supuesto, todo a juego... con su cabecero redondeado, sus mesillas, su armario de cuatro puertas y su cómoda con espejo... En gris y negro, toma ya!! Nunca olvidaré aquél día, cuando nos invitó a su casa a mi madre y a mi para verlo, tan orgullosa ella, con su edredón de raso brillante y sus cortinones grises a juego, como no!! Mi madre y yo nos quedamos pasmadas, a mi me daba dolor en los ojos mirarlo... Es cuestión de gustos y también de modas, claro está.
Seguro que más de un@ en estos momentos está visualizando esos muebles, en casi todas las casas de la época hubo alguno así... y en muchas aún los hay ahora. El hermano de Rubén se compró un piso el año pasado y en uno de los dormitorios había un conjunto completo de este estilo ochentero tan mega "total". Lo tiró entero menos la cómoda que le pedí para mi, ante su incredulidad. Como estaba en buenas condiciones pensé que podría venirme bien para guardar telas en mi taller, eso si, después de pasar por chapa y pintura.

ANTES 
 Así era la cómoda en cuestión cuando la vi. Ochentera, con pomos de brillantes (viva el brilli, brilli, señores!!)... Un mostrenco recto, sin ningún tipo de gracia.



MATERIALES
-Pintura Matt Paint de La Pajarita.
-Paletina
-Cera incolora de La Pajarita
-Trapos limpios y secos.
EN LEROY MERLIN COMPRÉ:
-Papeles vinílicos.
-Cutter
-Tornillos
-Taladro y broca de madera
-Tablero de pino
-Patas cónicas
-Tiradores de madera de pino

PASO A PASO 
Limpiar bien todo el mueble, por dentro y por fuera. Con una mezcla de agua y un chorrito de amoniaco perfumado.

Retirar los pomos antiguos.

En este caso he utilizado la gama Matt Paint de La Pajarita, porque me encanta su acabado mate y porque cubre perfectamente sobre cualquier superficie, porosa y no porosa, sin necesidad de imprimación previa. Elegí un color gris claro, para pintar parte de la estructura del mueble. Elegí este color porque era muy parecido al del fondo del papel que había elegido para forrar los cajones. Apliqué con una paletina sintética. Al terminar de dar las dos capas de pintura (con lijado entre capa y capa), apliqué cera incolora y pulí con un trapo limpio y seco.

Para los laterales del mueble, coloqué este papel vinílico con textura, que imita a madera... y que os aseguro da bastante el pego!! Lo corté con un cutter a la medida de cada panel.

Para pegarlo a la superficie es muy sencillo... Es mejor que vayas haciéndolo poco a poco, primero despegas un trocito del papel y lo colocas bien sobre el mueble. Intenta que te quede bien a medida, sin que se tuerza.

A medida que vayas pegando el papel vinílico, ve cortando con un cutter el papel blanco que va por detrás, así no te incomodará tanto y podrás colocar mejor el papel.

Con un trapo seco y limpio, ve estirando el papel, deshaciendo las posibles pompitas que se puedan formar.

Vamos repitiendo estos tres últimos pasos hasta  terminar de colocar todo el papel.

Con los cajones haremos lo mismo, solo que debes de tener en cuenta si vas a cantear con papel o no, los bordes de todos los cajones. En este caso, yo si quise hacerlo, por lo que tuve que tenerlo en cuenta a la hora de medir, para no quedarme corta de papel.. Es muy sencillo, mides ancho y alto de los frentes de los cajones y el ancho de los bordes, puedes darle un centímetro más para que no quede tan justo y esa sería nuestra medida. Lo coloqué de la misma forma que el otro modelo y simplemente hice unos cortes en todas las esquinas del papel, para así poder hacer mejor las dobleces y cantear los cajones con facilidad.

Para rematar los cajones, coloqué unos tiradores de madera natural. Preferí usar tiradores y no pomos, los cajones son largos y están llenos de telas con las que tapizo, así que me parecieron mucho más consistentes, teniendo en cuenta que abro los cajones continuamente.
En esta foto podéis apreciar la textura entelada del papel, que me parece precioso.

Ahora vamos a hacer aún más robusto el mueble, ya que tras la transformación va a lucir unas patas, que antes no tenía. Para ello hemos comprado un tablero de pino, cortado a medida que colocaremos en la parte inferior del mueble. Fijaremos el tablero al mueble, con unos tornillos.

Tomamos medidas para colocar nuestras patas y marcamos con un lápiz. Hacemos unos agujeros con un taladro y broca de madera.
Ahora solo falta colocar nuestras patas!! Yo he elegido este modelo porque quería darle un toque años 50 a mi cómoda. Se llaman patas cónicas, por si no lo sabéis... 

Y así quedó la parte inferior de la cómoda. Con el tablero de pino que añadí (y al que pinté los bordes también de gris) y las patas cónicas.

Y ahora si, cómoda lista para triunfar!!

DESPUÉS

La he puesto en la entrada de mi taller porque me parece muy vistosa y además la he colocado al lado de un aparador de formica de los años 60 y no veáis como quedan de bonitos los dos muebles juntos (prometo enseñaros ese mueble pronto, porque también ha tenido su transformación).


Creo que la combinación de colores y de papeles ha sido coherente. El papel que imita a madera, se fusiona perfectamente con el otro modelo en tonos azules, más desenfadado y divertido, dándole protagonismo.


Este rincón cambia constantemente de decoración, al ser el mueble que da la bienvenida al taller me gusta que su decoración se renueve, aunque me gusta tanto como está ahora mismo que creo que va a estar así bastante tiempo.

Me gusta mucho como queda ese espejo años 50 sobre la cómoda, aunque necesita un poco de mimo... me gustaría pintarlo en un azul intenso.


Para completar la decoración de este rincón, elegí objetos que nada tienen entre si, pero consiguen una composición muy armoniosa.

Un maniquí antiguo de madera que me encanta, un sifón francés de cristal azul, un reloj retro con esfera en azul, una letra "R" (de retro) que tuneé con pan de plata y a la que di un efecto envejecido (pronto post) y una lámpara de cobre de las que realizamos en mi taller, esta es el modelo "What?" y puedes comprarla en mi tienda de Etsy.


Espero que os haya gustado y ya sabéis, si tienes una cómoda ochentera, brillante y horripilante como esta, antes de tirarla a la basura pararos a mirarla 2 minutos y pensar en todas las posibilidades que puede tener. La mía ha pasado de ochentera a cincuentera, con un toque contemporáneo... ¡¡Ahí es "ná"!!

¿Os ha gustado este cambio?
¿Tienes algún mueble ochentero en tu casa?

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Copyright © AMOR POR LA DECORACIÓN. Hecho con por Lorena Pose